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martes, 17 de noviembre de 2015

Lanzaderas de empleo ¿Qué hace un grupo de desempleados remando juntos en una barca?

Viñeta de Peridis para explicar las Lanzaderas de empleo



El perfil de los desempleados ha cambiado. Cada vez hay más profesionales cualificados, de cualquier edad, que un buen día se quedan sin empleo. Trabajadores con gran experiencia, y conocimientos de enorme utilidad, que se ponen al servicio de la búsqueda de empleo. Esto es lo que pensó José María Pérez González, Peridis, el popular dibujante y arquitecto, cuando esbozó la idea de las “lanzaderas de empleo”.

En un artículo, del cual dejo enlace más abajo, Peridis describe su idea a través de lo que no son las lanzaderas de empleo y de cuatro elocuentes viñetas que muestran cómo la búsqueda de empleo puede hacerse bajo parámetros distintos a los habituales: el trabajo en equipo, la intervención de herramientas de coaching, la visibilidad del grupo o la búsqueda solidaria.

Algunos aspectos que las describen:

“Desempleados que ayudan a otros desempleados a encontrar un trabajo”
“Trabajadores en desempleo que van todos los días a su oficina”
“Desempleados que organizan eventos”

En la web http://www.lanzaderasdeempleo.es/ encontramos la definición de este proyecto: Una lanzadera es un equipo heterogéneo de personas desempleadas con espíritu dinámico, comprometido y solidario que acceden de forma voluntaria a esta iniciativa y que, coordinadas por un coach, refuerzan sus competencias, generan conocimiento colectivo, se hacen visibles y colaboran en la consecución de un fin común: conseguir empleo, ya sea por cuenta propia o ajena.

Con más detalle y según palabras del propio Peridis, estas son algunas de las claves que diferencian a las lanzaderas de otras fórmulas y vías de inserción laboral.

Quienes participan en las lanzaderas:

  • "No son parados, están desempleados;
  • No asisten obligatoriamente, sino voluntariamente a las reuniones, aunque no cobran;
  • No son invisibles, están presentes en las redes sociales y en los medios de comunicación, y organizan eventos para darse a conocer;
  • No están inactivos, están ejercitándose y trabajan en equipo; 
  • No son alumnos, son protagonistas;
  • No están en un aula, sino en una oficina;
  • No hacen un curso, sino prácticas y dinámicas;
  • No acuden de vez en cuando, tienen un horario y un compromiso;
  • No esperan a que les coloquen, hacen intermediación laboral;
  • No están solos, les apoyan y acompañan voluntarios pro bono de las empresas;
  • No se entristecen cuando tardan en encontrar trabajo, se alegran de que lo encuentren sus compañeros, porque ha sido gracias al esfuerzo de todos;
  • No tienen un director, sino un coordinador, coach o entrenador profesional, que es el único que cobra por su trabajo".

Hasta el momento se han puesto en marcha 132 lanzaderas que no solo están consiguiendo la inserción laboral de un alto porcentaje de sus participantes, sino que también están sirviendo como vehículo de autoconocimiento y desarrollo personal. Mediante herramientas de coaching, los desempleados van abordando distintos objetivos en un espacio seguro que le facilita el crecimiento y el cambio a todos los niveles.

Esta semana finaliza el plazo para inscribirse en tres nuevas lanzaderas situadas en el municipio de Madrid. Web http://www.lanzaderasdeempleo.es/

Enlace al artículo



jueves, 29 de enero de 2015

Tendencias del mercado de trabajo


Víctor Rodríguez presenta en su blog http://www.capacity.es la siguiente infografía sobre el futuro del mercado laboral. En ella, se destacan 10 tendencias que marcarán las relaciones entre empresa y trabajadores, en los próximos años.





Fuente: Angeles Vallejo y Alfredo vela (Ticsyformacion)


Sobre algunas de ellas, ya he hablado en distintas entradas: por ejemplo, la desaparición del concepto de “trabajo para toda la vida”, el hecho de que los trabajadores diseñen su plan de empleabilidad o la importancia de la marca personal.

Otras de estas cuestiones, en concreto las referidas a los cambios que tendrán que afrontar las empresas son también importantes. Por ejemplo, el que los trabajadores que quieren desarrollar una carrera profesional con sentido no tengan interés en formar parte de las multinacionales o grandes empresas, o el reto de las compañías para captar perfiles cualificados, son algunas de las tendencias que marcarán el futuro, aunque hoy resulte difícil creerlo.

Si tuvieras que valorar tu actual capacidad de respuesta frente a estas tendencias ¿cuál sería?



miércoles, 13 de noviembre de 2013

Tres cuestiones importantes para mejorar nuestras posibilidades de empleo



Hay muchas variables que influyen en el hecho de que uno pueda llevar mejor o peor la situación de desempleo pero, sin duda, el factor tiempo es uno de los que más pesa. Así, es normal que los parados pasen por distintas etapas a medida que transcurren los meses y siguen sin encontrar un trabajo. ¿Cuáles son esas fases? Las vemos, a continuación.

domingo, 2 de junio de 2013

¿Varios empleos simultáneamente? El slasher o multiprofesional


Volvemos al pluriempleo en un marco de poco empleo. Trabajar en varios empleos, con distintas empresas, e incluso, en diferentes ocupaciones o profesiones, pero sin seguir la fórmula del clásico pluriempleado. Esto es lo que llega y hacia donde camina el futuro laboral de muchos profesionales. Quizá tu caso es uno de ellos. ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene?

La crisis está dejando huella en los modelos de relación laboral, como nos muestra Forges. 


La tradicional vinculación entre empleador y empleado está cambiando: cada vez queda más lejos la idea de un trabajo seguro para toda la vida y en una misma empresa, para dejar paso a formatos distintos en los que uno es su propio negocio, pues trabaja en distintos proyectos o tarea con distintos empleadores. Y no es estrictamente un emprendedor, sino más bien un microempresario.

jueves, 11 de abril de 2013

Cinco (5) pasos para tener una vida laboral con sentido y futuro


http://bit.ly/10X0tlw

Linda Gratton en su libro “Prepárate: el futuro del trabajo ya está aquí” propone estos cinco pasos para garantizar que nuestras elecciones profesionales nos procuren la satisfacción que buscamos cada mañana cuando nos levantamos.

1.  Poner en juego competencias valiosas. Es necesario saber qué competencias tienen valor en el mercado de trabajo y las razones por las que son valoradas. Tres criterios nos ayudarán a la hora de elegir una competencia con futuro:

  • Lo que haces ha de generar algún tipo de valor o beneficio, debe aportar algo de modo que si no se hace se eche en falta. Piensa en tu trabajo, ¿genera valor? ¿qué se gana con tu trabajo?

  • Las competencias en las que destacas deben ser escasas, pues si hay muchos profesionales que pueden hacer lo que tú haces y no hay suficiente demanda de trabajos como el tuyo, la competencia será tremenda. Te será difícil sobrevivir, salvo que haya algún factor diferenciador importante. Piensa en tus competencias, ¿son escasas y/o aportan algún elemento que te diferencie de los demás?

  • Tu actividad no debe ser fácil de automatizar o de imitar. Si fuera así, tarde o temprano, un ordenador/maquina te sustituirá o bien, mucha gente te hará la competencia. ¿tus competencias laborales son fáciles de imitar o automatizar?


2.  Saber qué tendrá valor en el futuro. No somos adivinos pero podemos informarnos e incluso poner a trabajar a nuestra intuición para identificar aquellas tendencias de empleo que tendrán mayor salida profesional en el futuro. Hoy en día hay numerosos libros y documentos que apuntan cuáles serán los trabajos con mejores perspectivas. L. Gratton señala algunas ocupaciones con futuro (cara al año 2025): gestor comunitario, empresario social y microempresario. Además destaca algunos ámbitos de actividad como las ciencias de la vida y la salud, las energías renovables o habilidades como el coaching y la creatividad.

3.  Elegir aquello que más nos guste. Y hacerlo siendo conscientes de las elecciones que hacemos, de los compromisos que ellas conllevan y de sus consecuencias.  Sentir pasión por lo que se hace es esencial para desarrollar una carrera profesional satisfactoria. Dos condiciones son necesarias para saber qué es lo que más nos gusta: encontrarle sentido a lo que hacemos y adquirir práctica en ello. ¿Te gusta lo que haces?

http://bit.ly/YfNmtE

4.  Profundizar al máximo en el área elegida. La competencia es fuerte y los trabajadores están, cada vez, más cualificados. L. Gratton habla de “adquirir maestría”, llegar a dominar algo como lo domina un maestro y, además, darle nuestro sello personal; un poco al modo en que lo hacían los artesanos de la Edad Media, que dejaban su marca en cada pieza. Es necesario tomar conciencia de la necesidad de prepararnos para dominar en profundidad el ámbito profesional elegido. Si no es así, no podremos dar una respuesta satisfactoria a la demanda de nuestros clientes, jefes, …

Con relación al punto 3, es difícil encontrar la motivación para hacer ese esfuerzo de profundización si no nos gusta lo que hacemos.

¿Sientes que dominas en profundidad tu trabajo? ¿Sientes que estás bien preparado?

5.  Al tiempo que profundizamos en un área, es importante el mantener la capacidad para transitar y evolucionar hacia otro ámbito profesional distinto. La habilidad para combinar conocimientos profundos procedentes de ámbitos distintos o bien de contextos diferentes nos permitirá ofrecer ese elemento diferencial que el mercado laboral exigirá. A su vez, el hecho de ampliar nuestras capacidades profesionales nos facilitará la adaptación a nuevos entornos de trabajo, si esto fuera necesario. Es importante encontrar el equilibrio entre la necesidad de profundizar y la necesidad de transformarnos.

Por lo tanto, tenemos que estar atentos y prepararnos en esas otras habilidades profesionales que sirven de tránsito. Gratton habla de un gran cambio: “de generalista superficial a máster multidisciplinario”. ¿Hacia qué ámbitos podrías evolucionar?

miércoles, 23 de enero de 2013

¡Empléate a fondo!



Buscar un empleo es un trabajo, y en momentos como los actuales, un duro trabajo que exige de altas dosis  de motivación, constancia, confianza y fuerza de voluntad.  Recursos, que no siempre nos acompañan y que echamos en falta con frecuencia cuando estamos “parados”. Problema: la motivación no se puede comprar. Hay cosas que ayudan a mejorarla pero, fundamentalmente, depende de nuestra actitud y de nuestro modo de afrontar la vida. Y como, afortunadamente, depende de nosotros, hay cosas que podemos hacer para mantenernos con fuerzas y motivados en el proceso de búsqueda de empleo.

¿Cómo puedo nutrirme de motivación?

En primer lugar, observemos el término motivación:  “motivación” = “motiva + acción”. Pues sí, lo primero es desligarnos del concepto de “estar parado”.  La búsqueda de empleo requiere acción, ponerse a trabajar en ello, ¡como si de un empleo se tratara!

¿Mandando un  montón de CV? ¿Estando muy pendiente de las ofertas de empleo? ¿Contestando rápidamente a todo lo que salga? Sí, pero no  exactamente. Buscar un empleo es mucho más que eso, sobre todo si queremos mantener nuestra motivación frente  a esta tarea.

martes, 15 de enero de 2013

Haz “Patchwork” con tu futuro laboral

http://bit.ly/V75IAH

El patchwork es una actividad que cada vez tiene más adeptos. El patchwork consiste en unir trozos de telas de diferentes estampados y tamaños - se llaman retales - para crear una composición armónica. Esa composición, absolutamente libre, creativa y personal da lugar a objetos de distinta utilidad: colchas, bolsos, alfombras, cuadros, etc.

¿Qué tiene que ver el patchwork con el empleo? Hoy en día poco, pero en el futuro mucho. Lynda Gratton, autora del libro “Prepárate: el futuro del trabajo ya está aquí” utiliza este símil para ilustrar cómo concebiremos, ya mismo, nuestro futuro laboral. Cada uno diseñará su propio “puesto de trabajo a la medida” de sus valores y capacidades.

sábado, 27 de octubre de 2012

Construir el propio proceso de aprendizaje



Tener una adecuada cualificación garantiza el estar mejor posicionado en el mercado laboral. A mejor preparación, mejores perspectivas de empleo. Y más, en tiempos de crisis. Sin embargo, elegir la formación adecuada a mis necesidades profesionales no es sencillo. En este post voy a centrarme en cómo construir el propio proceso de aprendizaje,…el propio…, no el que determinan otros. Hay que distinguir entre la formación que me facilita mi empresa - para garantizar su competitividad - y la que debo procurarme yo mismo - para asegurar mi empleabilidad-. Ambas son esenciales: mediante la primera contribuyo a la continuidad de mi actual empleo, mediante la segunda, dirijo y gestiono mi vida laboral.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Objetivo, la empleabilidad

http://bit.ly/1CmMFpx

Probablemente muchos de vosotros estáis buscando empleo. Y, es probable también que sintáis cierta frustración ante los resultados obtenidos cuando no encontráis trabajo. En estos momentos y con un 25% de la población activa desempleada es difícil acceder a un empleo. Esto que son meros datos,  ¿cómo se viven internamente?  La sensación de inseguridad, de baja autoestima y de miedo al futuro crece. Y lo que es peor la de impotencia.

¿Cómo cambiar esos sentimientos? A esto dedicaré este post.


Encontrar un empleo está claro que es el deseo, la meta, la ilusión de cualquier desempleado o de quien buscan un trabajo mejor. Pero encontrar un empleo” no es un buen objetivo, no vale como guía para salir fuerte y con éxito de la situación y, muchos menos, para afrontar el día a día en la vida del parado. ¿Por qué? Porque una condición de todo objetivo es que me pertenezca, es decir, que su consecución dependa de lo que yo haga o deje de hacer. El mayor problema del desempleo actual es el que sus causas escapan a nuestros actos.  Yo no puedo resolver la crisis, ni tomar decisiones sobre prima de riesgo, rescate o reformas laborales. ¿Qué hago entonces? Cambiar el enfoque del objetivo.