martes, 31 de marzo de 2015

En cuál de los escalones te encuentras? In-felicidad en el trabajo (parte II)

http://bit.ly/1H7ytEe

Lofti EL-GHandouri describe en su libro El despido interior la evolución que uno vive cuando cae el entusiasmo por el trabajo. Así, compara la progresiva pérdida de motivación con una escalera (sentido bajada): los escalones, son las fases de eso que denomina “el despido interior”.


Los escalones de la motivación laboral: las fases del despido interior

domingo, 22 de marzo de 2015

Padeces alguno de estos síntomas? In-felicidad en el trabajo (parte I)


El pasado 20 de marzo se celebró el Día Internacional de la Felicidad. Fue Naciones Unidas quien pensó en: ¡qué bueno sería dedicar un día a reflexionar sobre mi felicidad y tratar de acercarme a todo aquello que me hace feliz!  Y no para dejarlo ahí, en un simple día, sino para tomar conciencia sobre lo que es la felicidad y legitimar el deseo de vivir ese estado de bienestar, como una aspiración universal de los seres humanos.

Pero ¿qué es la felicidad? Me gusta la definición de Jean Paul Sartre "Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace".

sábado, 28 de febrero de 2015

Presencia


Cuando entras en algún lugar, ¿sientes que los demás son conscientes de tu presencia, notan que has llegado? o, por el contrario, ¿tienes la impresión de pasar desapercibido? A mí me han ocurrido las dos situaciones: la de experimentar una sensación especial, una energía que parecía como si yo reluciera y, además, notaba cómo los demás reaccionaban a mi paso; y la de pasar “sin pena ni gloria”, sintiéndome transparente, vacía y como si no existiera. ¿De qué depende que ocurra una u otra cosa? ¿Qué influye en esas distintas reacciones? 

Estamos hablando de la “presencia”, de tener o no “presencia”.

¿Tener presencia es “llamar la atención”? 

sábado, 14 de febrero de 2015

Las cosas no siempre son como piensas


Esta es una historia sobre nuestra manera de pensar, sobre cómo nos enfrentamos a la vida, sobre nuestra confianza en el mundo, en las personas, en el futuro,…

Una muchacha estaba aguardando su vuelo en una sala de espera de un gran aeropuerto. Como debía esperar por muchas horas, decidió comprar un libro para matar el tiempo. También compró un paquete de galletas. Se sentó en un asiento en la sala VIP del aeropuerto para poder descansar y leer en paz. Al lado del asiento donde estaba la bolsa de galletas se sentó un hombre que abrió una revista y comenzó a leer. 

Cuando ella tomó la primera galleta, el hombre también tomó una. Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Apenas pensó: "pero, que descarado, si yo estuviese más dispuesta le daría un golpe en el ojo para que nunca más se le olvide". Cada vez que ella tomaba una galleta, el hombre también tomaba una. Aquello la dejaba tan indignada que no conseguía reaccionar. 

Cuando quedaba apenas una galleta, pensó: "ah... ¿qué será lo que este abusador va a hacer ahora?". Entonces el hombre dividió la última galleta por la mitad, dejando la otra mitad para ella. ¡Ah, aquello era demasiado! se puso a bufar de la rabia. Entonces cerró su libro y sus cosas y se dirigió al sitio de embarque. Cuando se sentó, confortablemente, en su asiento, ya en el interior del avión, miró dentro de la bolsa y para su sorpresa ¡su paquete de galletas estaba allí... todavía intacto, cerradito! Sintió tanta vergüenza. Solo entonces percibió lo equivocada que estaba, ¡había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro de su bolsa! 

El hombre había compartido sus galletas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado, mientras ella quedó muy trastornada, pensando que estaba compartiendo las de ella con él. Y ya no había más tiempo para explicaciones... ni para pedir disculpas.

A veces, me pregunto, ¿por qué ante determinadas situaciones, tendemos a decantarnos por el peor de los supuestos? Es posible que el refrán “piensa mal y acertarás” haya penetrado demasiado en nuestra mente y haya colonizado nuestros pensamientos más espontáneos. 

También, puede ocurrir que nos apresuremos demasiado al sacar conclusiones, haciéndolo sin pararnos a reflexionar un minuto, sin considerar que detrás de un comportamiento puede haber muchas razones y detrás de una historia, muchas explicaciones.

El por qué actuamos con desconfianza, recelo, aprensión puede deberse a razones diversas, dejémoslo ahí. La cuestión que me interesa resaltar es la diferencia entre la respuesta de la muchacha y la del hombre, ante la misma tesitura. No sabemos lo que pasaba por la cabeza del hombre al ver como la chica se comía sus galletas pero, sin duda, encontró que nada perdía compartiendo su tentempié con ella. Y, quien sabe, probablemente, se alegró de poder hacerlo, de poder transmitir una actitud de vida diferente, de invitar a la chica a una reflexión de vida.

¿Qué creéis que ocurrirá si se vuelve a repetir la historia? 
¿Cómo construir la historia de las galletas de otra manera?

jueves, 29 de enero de 2015

Tendencias del mercado de trabajo


Víctor Rodríguez presenta en su blog http://www.capacity.es la siguiente infografía sobre el futuro del mercado laboral. En ella, se destacan 10 tendencias que marcarán las relaciones entre empresa y trabajadores, en los próximos años.





Fuente: Angeles Vallejo y Alfredo vela (Ticsyformacion)


Sobre algunas de ellas, ya he hablado en distintas entradas: por ejemplo, la desaparición del concepto de “trabajo para toda la vida”, el hecho de que los trabajadores diseñen su plan de empleabilidad o la importancia de la marca personal.

Otras de estas cuestiones, en concreto las referidas a los cambios que tendrán que afrontar las empresas son también importantes. Por ejemplo, el que los trabajadores que quieren desarrollar una carrera profesional con sentido no tengan interés en formar parte de las multinacionales o grandes empresas, o el reto de las compañías para captar perfiles cualificados, son algunas de las tendencias que marcarán el futuro, aunque hoy resulte difícil creerlo.

Si tuvieras que valorar tu actual capacidad de respuesta frente a estas tendencias ¿cuál sería?



jueves, 1 de enero de 2015

¿Y si le pides a los Reyes, tiempo… tiempo sin tiempo?



En fechas como estas uno suele pararse a “mirarse dentro” y a mirar su vida. Es frecuente la reflexión: para el próximo año, ¿qué quiero? Y se mira uno porque entre otras cosas, ahora, en Navidad, uno se reencuentra en las cenas familiares con viejos roles, revive ese que fue cuando era niño. También, porque uno proyecta hacia el futuro al brindar por el nuevo año, siendo inevitable hacer una valoración del que pasó.

Pero, no solo porque es Navidad, también se mira uno porque es invierno, y porque esta estación invita a “quedarse en casa”, soltando muchos de los estímulos del entorno y conectando con esa identidad más auténtica y personal.

Esa conexión no siempre es fácil, da vértigo mirarse uno mismo, da miedo verse en relación a la vida. Y huimos de hacerlo, buscando ese algo urgente que siempre tenemos por hacer. Mirar hacia dentro requiere tiempo, pero no un tiempo material medido en un reloj. Requiere tiempo sin tiempo, que es tanto como decir tiempo para observarme, a mí con relación al mundo, y para vivir consciente, para contemplar lo que se está viviendo.

Probablemente, Mario Benedetti supo explicarlo mejor que yo. Aquí te dejo sus palabras sobre lo que es, el tiempo sin tiempo:

Tiempo sin tiempo (Mario Benedetti)

Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
qué hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.



A los Reyes Magos les pido, eso, tiempo sin tiempo.
Quizá a ti, también te venga bien ese regalo.


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martes, 16 de diciembre de 2014

Feliz Navidad




La felicidad es hacer lo que se desea 
y desear lo que se hace. 

No sueñes tu vida, vive tus sueños. 
¡Feliz Navidad!



lunes, 17 de noviembre de 2014

¿Quién soy yo? “El árbol que no sabía quién era”


Había una vez en un lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un jardín esplendoroso con árboles de todo tipo: manzanos, perales, naranjos, grandes rosales,... Todo era alegría en el jardín y todos estaban muy satisfechos y felices. Excepto un árbol que se sentía profundamente triste. Tenía un problema: no daba frutos.

-No sé quién soy... -se lamentaba-.
-Te falta concentración... -le decía el manzano- Si realmente lo intentas podrás dar unas manzanas buenísimas... ¿Ves qué fácil es? Mira mis ramas...
-No le escuches. -exigía el rosal- Es más fácil dar rosas. ¡¡Mira qué bonitas son!!

Desesperado, el árbol intentaba todo lo que le sugerían. Pero como no conseguía ser como los demás, cada vez se sentía más frustrado.

martes, 4 de noviembre de 2014

Vivir tirando de un cazo


El cazo de Lorenzo

En estos momentos estoy preparando la charla que daré en la "Feria de empleo para personas con discapacidad" que se celebrará en Madrid la próxima semana. Navegando por la red, para buscar alguna imagen con la que amenizar mi exposición, me he encontrado con Lorenzo... y con su cazo, y no he podido por menos que traerle para que le conozcáis. 

domingo, 26 de octubre de 2014

¿En qué se diferencia la vocación de la pasión?

¿Tú qué sientes, vocación o pasión por lo que haces?

Ryan Allis es un emprendedor norteamericano que con tan solo 30 años ha creado, y posteriormente vendido,  una exitosa empresa tecnológica para lanzarse a montar nuevos proyectos. Dicen que es uno de esos jóvenes visionarios con las ideas muy claras sobre cómo hacer que una empresa funcione.

El pasado verano, publicó un powerpoint en el recoge cientos de consejos que resumen su filosofía empresarial y vital; en total, 1.284 diapositivas. Entre ellas, hay una en la que Allis analiza la diferencia entre cuatro conceptos:

  1. La pasión
  2. La vocación
  3. La profesión
  4. Y, la misión


Antes de seguir leyendo, ¿en qué crees que se diferencian? Te doy una pista: ponlos en relación, dos a dos, jugando con estos cuatro aspectos:

  • Lo que te gusta hacer
  • Lo que sabes hacer bien, en lo que eres competente
  • Lo que necesita el mundo, es decir, lo que se demanda
  • Lo que puedes cobrar, esto es, aquello con lo que puedes ganar dinero.


A modo de ejemplo, la pasión es el resultados de unir “lo que te gusta hacer” con “lo que …

Una imagen



Allis hace un sencillo esquema que  permite ver las relaciones entre estos cuatro conceptos. Como verás, aunque las va vinculando dos a dos, todas forman parte de un esquema global. 


Tres conceptos y uno más

Así, la PASIÓN es el resultado de unir lo que te gusta hacer con lo que sabes hacer bien. Piensa ¿En cuáles de las cosas que te gustan, eres bueno? Bailar, cocinar, jugar al tenis, hablar en público, leer balances de empresa, cuidar plantas, …. Pues he ahí, tu pasión.

La PROFESIÓN surge al poder ganar dinero (poder cobrar) haciendo aquello que sabemos hacer (aunque a veces no nos guste mucho). Cuantos profesionales se dedican a cosas que en su momento les gustaron pero hoy en día ya no les apasionan, aun haciéndolo bien.

http://bit.ly/1yBMhPY
La MISIÓN aúna gusto y bien social, lo que nos gusta se une a una acción o cometido relacionado con algo que el mundo necesita. Es algo que va más allá de lo que nos gusta, y puede ser que en ello no seamos muy buenos, sino que simplemente “nos defendamos”. A veces, es difícil encontrar nuestra misión. Una pena, porque trabajar en aquello que sentimos como misión suele dar grandes satisfacciones.


La Vocación

Queda la VOCACIÓN. Este término es frecuentemente utilizado por quienes buscan reorientar su vida profesional. Encontrar la vocación es para muchos una búsqueda constante. En uno de mis post,  ¿Quieres cambiar de profesión y no sabes a qué dedicarte? Esperando a la serendipia en el cambio profesional, hablaba de que no hay una única identidad profesional. Podemos desarrollar diversas profesiones a  lo largo de la vida laboral y cambiar de vocación.

Según la RAE, la vocación es una  Inclinación a cualquier estado, profesión o carrera. Por su uso bajo la acepción de llamamiento en el marco religioso, la vocación se interpreta como algo inspirador, pero no deja de ser un deseo de dedicarnos a algo o un talante ante algún tipo de actividad (ej. tiene vocación de actor).

En este sentido, la fusión que plantea Allis entre “lo que necesita el mundo” y “lo que puedes cobrar” se quedaría un poco limitado para hablar de vocación.

Mi propósito

Como hemos visto, es posible que un análisis semántico de estos términos diera pie a algunas matizaciones, pero cierto es que, tal cual, el esquema de Allis ayuda a reflexionar sobre qué me gusta, qué sé hacer, qué... lo cual ayuda a identificar cuáles son mis propósitos, mis objetivos y mis puntos fuertes. Y con todo ello, saber un poco mejor cómo enfocar nuestra vida profesional y personal.

Te dejo enlace al resto de la presentación en powerpoint, por si quieres seguir investigando (está en inglés) 

jueves, 4 de septiembre de 2014

Aprovecha ahora para cambiar de actitud

http://bit.ly/1w2xaO7

Aprovecha que tras las vacaciones estás descansado para tomar una decisión laboral: ¿quieres sentirte motivado por tu trabajo y satisfecho con lo que haces? Si la respuesta es sí, aquí te dejo algunas pistas.

Llega el mes de septiembre y con él, “la vuelta al cole”. Toca volver al trabajo y, para algunos, enfrentarse de nuevo a un empleo por el que no sienten ningún tipo de motivación. En determinados casos, no solo es el puesto de trabajo en sí, sino la empresa y el ambiente que allí se respira, el que nos genera una tremenda “pereza” y nos empuja a comentarios como: ¡horror! Otra vez aquí.

martes, 12 de agosto de 2014

¿Y si aprovechamos para desconectar?


Estamos en el mes de agosto, ese que resulta ser para una gran mayoría el mes de vacaciones (no es mi caso) y, por lo tanto, el destinado a desconectar del trabajo, de la oficina, del estrés y de nuestra identidad profesional. Para algunos, la desconexión se reduce a una quincena o a una semana. En cualquier caso, prácticamente todos podemos disfrutar de unos días para olvidarnos de los asuntos laborales.

Durante este periodo, tratamos de conectar con otras cosas, con actividades que nos reportan otro tipo de satisfacciones, más emocionales e instintivas, como son el placer de compartir tiempo con la familia, de pasear sin prisas, de leer algo distinto a un informe, de dormir las horas que el cuerpo pide, etc. Y, sin embargo, hay algo de lo que, difícilmente, desconectamos: la tecnología que nos conecta.

Ya en 2008, MARK BITTMAN, escritor culinario del New York Times escribía en el diario El País un interesante artículo sobre su dificultad para desconectar de todos los dispositivos que le conectaban con el mundo, tan solo por un día. Se declaraba “tecno-adicto” y clamaba por instaurar el “sabbat laico”, esto es, un día (no necesariamente el sábado) - solo uno - en el que el móvil, el ordenador, el correo electrónico, las redes sociales  e internet, en general, dejasen de existir.

Un día para dedicarlo a cualquier otra cosa, lo que sea. Para salir (sin móvil), para leer la prensa (en soporte papel), para cuidar las plantas, cocinar, hacer deporte ….. lo que sea que a cada uno le apetezca, pero lo que sea sin el apoyo de las tecnologías.

sábado, 12 de julio de 2014

Cómo encontrar la motivación en el trabajo. Tres pistas: autonomía, dominio y finalidad



En este post abordo un tema importante por su influencia en nuestra trayectoria laboral y vital: la motivación por el trabajo. Somos muchos los que en un momento dado de nuestra historia profesional nos hemos preguntado ¿por qué no me hace ilusión mi trabajo? ¿qué podría hacer para ir a trabajar con fuerza y ganas? Aclaremos algunas cuestiones sobre qué influye en esa motivación o des-motivación.


En tu caso concreto, ¿te gusta tu trabajo? ¿te motiva lo que haces? Probablemente la respuesta afirmativa o negativa dependa de cómo respondas a estas tres cuestiones:

viernes, 27 de junio de 2014

¿Qué pequeñas cosas te hacen feliz?

http://bit.ly/1jC38zh

El consultor David Criado publicaba en su blog una entrada sobre 22 COSAS QUE LAS PERSONAS FELICES HACEN DE FORMA DIFERENTE. Observarás que algunas de esas 22 cuestiones se asocian rápidamente con la felicidad, como el “Elegir buenos amigos”, pero otras no tanto y, sin embargo, son importantes para alcanzar ese estado de bienestar que llamamos felicidad.

Despertar cada mañana a la misma hora,
comer bien
o hacer ejercicio,
son algunos de los consejos de aplicación en nuestro día a día;

Dejarte absorber por el presente
o practicar la meditación;
esto nos llevará al aquí y al ahora, para poder ser felices;

Tomarte tiempo para escuchar,
hablar bien de los demás
y cultivar las relaciones sociales
son tres de las propuestas relacionadas con nuestra “vida con otros”;

Visualizar los problemas como si fueran retos,
aceptar lo que no se puede cambiar
o no preocuparse por las pequeñas cosas,
estas prácticas dicen mucho sobre cómo uno afronta los momentos difíciles.

No buscar la aprobación de los demás
y evitar la comparación social.
Estos dos consejos orientan hacia una vida feliz como integrante de una comunidad;

Por último, coger el control de la propia vida y llevar las riendas,
algo que tiene mucho que ver con decidir "querer" ser feliz.

¿Verdad que son sencillas? A primera vista lo parecen, pero si te paras a pensar cuántas de estos pequeños hábitos forman parte de tu vida, repararás en algo: quizá todavía puedes hacer más cosas y aumentar tus recursos para conseguir ser un poco más feliz.

Hay algunos consejos más para vivir de forma diferente. Te dejo un enlace al post por si quieres leerlos.

http://www.vorpalina.com/2013/03/27/ser-feliz-como-y-por-que/

martes, 17 de junio de 2014

¿Cuál es el color de la ilusión?




El otro día tuve la suerte de asistir a la “1ª Jornada de la Ilusión”, que condujo la mano experta de la psicóloga Lecina Fernández Moreno, especialista en ilusionar. Allí me enteré de que el amarillo es el color de la ilusión, de que se está promocionando el 11 de noviembre como Día Europeo de la Ilusión, y de que hay una planta que se llama la flor de Ilusión (Gypsophilia paniculata).

¿Sabías que la acepción positiva de este bonito término solo existe en español? Ilusionarse, entendido como entusiasmarse, motivarse por algo, es cosa de nuestro idioma.

Antes de seguir leyendo, unas cuestiones sobre las que pensar: ¿Cuál o cuáles son tus ilusiones? ¿Qué es lo que te hace ilusión en estos momentos?; ¿Esa ilusión te da fuerza? ¿Te motiva cada día? (si no es así, y si no hay nada que te mueva en estos momentos, recuerda la última vez que te sentiste ilusionado).

¿Cómo te levantas cada mañana, cuando hay algo que te motiva?

viernes, 23 de mayo de 2014

Las afirmaciones de Mafalda


Releyendo algunas de las viñetas de Quino, el “papá” de Mafalda galardonado este año con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, no puedo por menos que reconocer la agudeza de este argentino para abordar situaciones, sensaciones, emociones y pensamientos de una manera cómica, al tiempo que respetuosa y cariñosa.

Preguntas poderosas


Algunas de sus frases son tan poderosas y tienen tanta fuerza como para remover del sitio a quien las lee. Así, por ejemplo, la inocente pregunta: “Mamá, ¿qué te gustaría ser si vivieras?” nos la podríamos hacer, o haber hecho, muchos de nosotros en algunos momentos de nuestra vida, y no precisamente cuestionando nuestro rol de madres, sino cantidad de situaciones en las que la vida se nos escapaba mientras estamos ocupados en “malvivir”. 


lunes, 28 de abril de 2014

No es sólo un trabajo

A punto de celebrar el día internacional de los trabajadores y alguna otra conmemoración, os dejo un vídeo sobre las condiciones de selección para un trabajo nada fácil.






martes, 8 de abril de 2014

¿Has calculado cuánto pesan tus preocupaciones?

http://bit.ly/1jr5zRt

Para responder a esa pregunta, te contaré una pequeña historia.

Un psicólogo, en una sesión grupal, levantó un vaso de agua. Todo el mundo esperaba la típica pregunta ¿está medio lleno o medio vacío? Sin embargo, preguntó: ¿cuánto pesa este vaso? Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos. El psicólogo respondió: “El peso absoluto no importa, depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo 1 minuto, no es problema; si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo; si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado y más difícil de soportar se vuelve“. Continuó: “Las preocupaciones son como el vaso de agua. Si piensas en ellas un rato, no pasa nada; si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada”. Acuérdate de soltar el vaso. (Historia tomada de http://bit.ly/1h1LnH8)


Las preocupaciones ocupan demasiado espacio en nuestra mente. Y donde ponemos nuestro foco de atención ponemos nuestra energía. Es así como la vida se acaba vistiendo de una vitalidad apagada en el que reina “ese no sé qué, qué se yo, déjame en paz” que nos lleva a enfrentarnos a las cosas con cierta apatía y poco ánimo. Las preocupaciones cansan, pesan y absorben energía. ¿Por qué se quedan ahí de forma permanente?
  • En algunas ocasiones, porque el miedo nos lleva a evitar enfrentarnos a una situación para resolverla.
  • En otras, es la falta de capacidad (no podemos porque no estamos preparados), la que nos paraliza y hace sentirnos impotentes ante el problema.
  • En muchas otras, sin embargo, se quedan ahí porque la realidad es que no podemos hacer nada con ellas. No dependen de nosotros. No nos perteneces y debemos tomar conciencia de ello, soltándolas o devolviéndoselas a sus propietarios.
  • Y hay un buen montón de ellas que, simplemente, las creamos nosotros mismos. Me encanta esta frase de Marc Twain:  “He sufrido muchas desgracias … que nunca llegaron  a  ocurrir”


Para todas estas circunstancias, la solución pasa por RECONOCER la existencia de esa preocupación y la razón por la que lleva tiempo ocupando nuestros pensamientos. Una vez hemos tomado conciencia de ella, es necesario sentir un auténtico deseo de QUERER SOLTARLA y de VIVIR DE OTRA MANERA. Y por último, queda ACTUAR, en cada caso, atendiendo a la causa que está “enquistando” esa preocupación.

Hay ocasiones en que este proceso es fácil; otras, por el contrario, se resolverían mejor con la ayuda de un experto que nos acompañe, que nos haga de “linterna” para ver con claridad por dónde seguir. No dudes en solicitar sus servicios, pues no compensa vivir con dolor por sujetar los vasos de la preocupación.  

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domingo, 23 de marzo de 2014

La mejor escuela. José Agustin Goytisolo

http://bit.ly/1oQ7PDS

Te recomiendo la lectura de este poema de José Agustín Goytisolo, recientemente recordado por Maruja Torres en su blog. 

Desconfía de aquellos que te enseñan
listas de nombres, fórmulas y fechas
y que siempre repiten modelos de cultura
que son la triste herencia que aborreces.
No aprendas sólo cosas, piensa en ellas
y construye a tu antojo situaciones e imágenes
que rompan la barrera que aseguran existe
entre la realidad y la utopía.
Vive en un mundo cóncavo y vacío,
juzga como sería una selva quemada;
detén el oleaje en las rompientes;
tiñe de rojo el mar;
sigue a unas paralelas hasta que te devuelvan 
al punto de partida;
coloca el horizonte en vertical;
haz aullar a un desierto;
familiarízate con la locura...
Después sal a la calle y observa:
es la mejor escuela de tu vida.

J. Agustín Goytisolo

martes, 4 de marzo de 2014

¿Tienes 30 minutos?



30 minutos, es el tiempo que necesitas para dedicarle al post de hoy.

2 minutos para leer la introducción a un bonito corto,

23 minutos, para disfrutar con tranquilidad de esta preciosa historia,

y los últimos 5 minutos, para pensar y reflexionar sobre … lo que te sugiera.

Quizá esto último te lleve algo más de tiempo …  Depende de cada uno.

Disfrútalo


Seguro que hay días que te levantas con ganas de tirar la toalla, con la sensación de que no puedes más, con la queja y la apatía como tarjetas de presentación. Hay, también, momentos en la vida, en los que parece que nada sale bien y que todo se hunde. Son periodos difíciles que, sin embargo, pueden convertirse en “mariposas”. Muchas veces, aunque no seamos conscientes de ello, estamos cerrando una etapa de la vida, para abrirnos a una nueva fase, a un nuevo ciclo que llega con nuevas oportunidades. El que seamos capaces de aprovechar ese momento, para retar al miedo, llenarnos de fuerzas y energía y renovar nuestro sentido de vida, depende de nosotros, de cada uno de nosotros.

Te invito a ver este vídeo que encontré en la red y que me gustaría compartir contigo. ¿Podrías formar parte del Circo de las Mariposas?